PGJ esclarece desaparición de Martín Grajales Paredes


  • Gracias a los trabajos de investigación de la PGJ, se esclarece el homicidio de Martín Grajales Paredes.
  • Detenidos confiesan ser autores intelectuales de homicidio.


Chetumal, Quintana Roo a 12 de septiembre. En conferencia de prensa el Procurador de Justicia del Estado, Gaspar Armando García Torres, informó la detención de Ángel Jesús García González, de 21 años y Braulio Pech Ortega, de 20 años de edad, responsables de la desaparición y homicidio del estilista Martín Grajales Paredes, la cual inicia con el acta circunstancia 530/09-2013.

El abogado del estado, detalló que a través de las investigaciones realizadas por elementos de la Policía Judicial del Estado, lograron la ubicación y detención de Ángel Jesús García González y Braulio Pech Ortega, como presuntos responsables de la desaparición y homicidio de Grajales Paredes.

Precisó que con base en el seguimiento se pudo ubicar de principio el vehículo que era propiedad del desaparecido hasta en ese momento en un taller mecánico, en el cual al entrevistar e interrogar al propietario refirió que una persona del sexo masculino, cuyas características del joven que era delgado aproximadamente un metro 70 de altura de 20 años de edad, de piel clara, cabellos lacio y ojos claros le había llevado el vehículo para ofrecérselo por la cantidad de 12 mil pesos, siendo un auto tipo Lupo, color plata con placas de circulación UUD-93-92, del estado de Quintana Roo, pero al no contar con la factura original, el mecánico le ofreció la cantidad de 8 mil pesos y el resto se lo entregaría cuando le diera los documentos originales de la unidad motora.

El mecánico refirió que esta persona al momento de realizar la operación de la compra del auto, el joven le dijo que se llamaba Braulio Pech Ortega.

En ese sentido los agentes judiciales procedieron al aseguramiento del vehículo y al realizarle una revisión encontraron en su interior una bolsa ziploc en cuyo interior había una especie de contrato a nombre de Ángel Jesús García González, con el cual estaba desempeñado dos teléfonos celulares de conocida casa de empeños.

Con esta información se procede a ubicar y detener a Ángel Jesús García González y Braulio Pech Ortega, quienes al ser interrogados sobre los hechos tanto del vehículo como la desaparición de Martín Grajales Paredes, refirieron ser los autores intelectuales de los hechos antes mencionados, además de que reconocieron que el móvil fue el robo inicialmente. Sin embargo tenían la intención de llevar a cabo el homicidio ante la necesidad de obtener dinero y no dejar testigo.

Al ser interrogados, coincidieron en afirmar que la planeación la llevaron dos días antes del hecho suscitado el pasado 22 de agosto.

En su declaración García González, narró que le hablo al estilista para citarlo a su casa, pero este le dijo que no se hallaba en la vivienda y que lo vería en una hora.

Corroboraron qué aproximadamente las 10 de la noche llega Ángel Jesús García González, a bordo de un taxi, ubicada en la avenida Juárez con Carranza, ya estando en el domicilio comenzaron a platicar y minutos después se asomó Braulio Pech Ortega, mientras tomaban cervezas, Ángel Jesús busca la oportunidad para sujetar a Grajales Paredes, por la parte de atrás y la aplica la conocida llave china sujetándolo por el cuello hasta verlo desfallecer.

Posteriormente ambos comenzaron a rebuscar la casa logrando apoderarse de una soguilla de oro y una esclava de oro. Ángel Jesús García González, empeño por 2 mil pesos ambas joyas en monte de piedad, en tanto Braulio Pech Ortega, se apodera específicamente de una copia de la factura y auto así como del auto, quien días más tarde fue a vender a un taller mecánico en la colonia Barrio Bravo.

El Procurador, señaló que los dos jóvenes intentaron aparentar que se trató de un suicidio por lo que le pusieron una especie de cinturón en el cuello a Grajales Paredes y luego lo arrastraron hacia el baño, pero al colgando en la regadera el cinturón se rompió, por lo tanto ataron con una soga en los pies y le pusieron una bolsa transparente en la cabeza, ya en el vehículo y se encaminan hacia el poblado de Luis Echeverría y aproximadamente a seis kilómetros pasando la glorieta le colocaron dos bolsas para ocultar el cuerpo abandonándolo a tres metros de la orilla de la carretera.