jueves, 8 de septiembre de 2011

Asesina a su madre, su tía, su prima y a su hijo


Reynosa, Tamaulipas. 

El peor crimen múltiple a partir de la violencia familiar en los últimos tres años, fue descubierto esta noche en la colonia Loma Blanca, un intoxicado asesinó a su hijo de seis años, a su madre, a su tía y a su prima, al pequeño lo asfixió con un cojín a las mujeres a puñaladas y ahorcadas.

El escenario es en la calle de Palo Blanco 412, en la recámara el collage de saña inaudita e incomprensible de la mente humana rebasada de la ira al enfermismo de un ser humano, lo truculento del hecho sobrepasó la frialdad de los investigadores ministeriales e incluso de los reporteros.

Sobre la cama con poco más de 48 horas de ser sacrificados estaban los cadáveres en fase tres de degradación de la señora Patricia Suárez Reyes de 48 años, ahorcada y apuñalada por su hijo Omar Alejandro Rivas Suárez de 24, ya detenido por la Policía; a un lado de su abuela paterna estaba el inocente Omar Alejandro Rivas Espino de solo seis añitos, asfixiado con un cojín; a un lado de esa cama el cadáver de Brenda Edith Suárez de 17 años y de la tía María de la Paz Flores Reyes de 38, ensangrentados por las heridas del arma blanca y las marcas en el cuello de la presión de cables eléctricos posteriores al ataque punzocortante.

Los vecinos escucharon gritos el lunes en la noche, pero como era frecuente que el ahora múltiple asesino hiciera escándalo y la familia lo “redujera” con regaños, no les pareció extraño, hasta hoy...al no saber de doña Mary y del niño que solía llevarlo a la escuela, se animaron a llamar a la autoridad, la policía encontró a Omar Alejandro Rivas a espaldas de la casa e inmediatamente manifestó que un desconocido había eliminado a su familia.

Sin embargo, su estado intoxicado y evidencias en su ropa, como otros vestigios, llevó a la conclusión de que no era posible que hubiera cohabitado con cuatro cadáveres desde hace dos días sin denunciar.

Policía ejecutado era pagador de "la narco nómina" de policías


Cancún, Quintana Roo. 

Pedro Segovia Hernández, el policía activo que fue ejecutado el pasado lunes en la Multiplaza Cancún, se gastó aproximadamente 75 mil pesos en sus vacaciones, dinero que era el pago de la nómina del crimen organizado para los elementos policíacos del Sector 10: línea de investigación que lleva la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

Además la dependencia señaló que hay muchas probabilidades de que el automóvil modelo Jetta que utilizaron los sicarios para huir sea de Alejandro Miravette Ruiz, empresario “secuestrado” el pasado 4 de agosto.

José de los Santos Calderón Rullan, coordinador de Ministerios Públicos del Fuero Común (MPFC), dijo que por las características del vehículo quemado podría ser de Miravette Ruiz, de quien hasta la fecha no se sabe nada de su paradero.

El coordinador de MPFC dijo que una de las líneas de investigación sobre la ejecución del policía es que éste recibió una llamada telefónica, después salió de su domicilio y al poco tiempo fue ejecutado en la plaza antes citada, según declaró su esposa.

Datos recabados señalan que la ahora viuda de Segovia Hernández, al parecer, ya se fue de la ciudad. Incluso se habla de que del domicilio del policía fue extraída información importante para el esclarecimiento del crimen.

Fuentes allegadas a las investigaciones indicaron que Pedro Segovia se había quedado con casi 75 mil pesos para el pago de una nómina del crimen para los policías que laboran en el Sector 10.

Los informes señalan que cada elemento policíaco recibía de la delincuencia organizada la cantidad de cinco mil pesos mensuales por protección.

La indagatoria señala que Segovia Hernández salió de vacaciones y se gastó todo el efectivo que le habían dado los sicarios para pagarle a los uniformados.

Incluso, la llamada que recibió antes de que fuera ejecutado fue de uno de los sicarios.

El policía le reclamó que el dinero que le habían dado era insuficiente y les pidió más, fue entonces que lo citaron en la Multiplaza Cancún, que se localiza en la Región 248, donde posteriormente fue ejecutado con fusiles de alto poder conocidos como AK 47 o “cuerno de chivo”.

El policía preventivo llegó al aparcamiento de dicha plaza, se estacionó a unos 15 metros de la estación de gasolina, según versiones de testigos, tenía como 15 minutos de estar esperando, cuando se le aproximaron cuatro sujetos en un Jetta gris y le dispararon de una distancia de 12 metros.

Demostró su virilidad, pero su víctima escapó de sus garras y...


Saltillo, Coahuila 

Para mostrar su virilidad en presencia de sus compañeros de trabajo, luego de una discusión con su esposa en plena unidad de transporte de personal, la tomó de los cabellos y la arrastró hasta su domicilio; la afectada finalmente logró liberarse y solicitar apoyo a través del servicio de emergencias.

La riña matrimonial comenzó a bordo del transporte de personal alrededor de las 19:20 horas, cuando Jesica Guadalupe Dávila estaba a punto de llegar a su domicilio ubicado en calle Trece, 3017, de la colonia Morelos.

Y es que según comentó la afectada, su esposo, Eduardo Barajas Saucedo, de 29 años, la acusó de serle infiel, sin olvidar las amenazas de muerte, las lesiones e insultos que efectuó en su contra.

Así pasaron varios minutos hasta que la afectada finalmente logró solicitar apoyo, luego de escapar de las garras de su marido, en cuanto pudo solicitó la presencia de uniformados municipales, llegando éstos hasta su domicilio en la unidad 7690.

Quienes con la autorización de la afectada se introdujeron al domicilio y arrestaron al supuesto agresor, quien terminó a disposición del Ministerio Público; por lo pronto esta dependencia espera la denuncia formal de la víctima.

De este modo se definirá la manera en que Eduardo Barajas Saucedo y su víctima, podrían llegar a un convenio y resolver la situación de violencia en la que los dos ahora están involucrados. 29 años tiene el agresor, Eduardo Barajas Saucedo, quien fue detenido por golpear a su esposa.

Anunció en Facebook que iba a suicidarse


Saltillo, Coahuila

Una discusión derivada de problemas de celos fue el detonante para que el comerciante tomara su revólver .32 y se tirara un “plomazo” en la cabeza, aseguró personal de la Fiscalía General del Estado, y mencionó que Ángel Zamarripa Puentes había escrito en la red social Facebook que iba a acabar con su vida en alguna hora del día 6 de septiembre.

“Me voy a matar” fueron las últimas palabras que dijo Ángel a su novia, acción que ignoró ella, ya que volteó e intentó seguir su camino, cuando repentinamente escuchó el disparo.

Personal del Cuarto Grupo de Homicidios tenía sospechas de que la mujer estuviera involucrada en la muerte del comerciante (venta de ropa), se determinó que todo se trató de un suicidio.

Janeth fue sometida a la llamada prueba de rodizonato de sodio, en la que se comprobó que no contaba con restos de pólvora que la llevaran a una posible responsabilidad.

Por lo tanto, la necropsia arrojó que fue un traumatismo craneoencefálico severo secundario a impacto por proyectil de arma de fuego lo que originó la muerte, misma que fue accionadoapor el mismo suicida.

Además, se señaló que la señora Martha Laura Puentes Ramírez, madre de la persona fallecida, realizó el reclamo del cuerpo horas después en las instalaciones del Servicio Médico Forense.

Antedecedentes


  • Ángel Zamarripa Puentes, de 22 años, terminó con su vida alrededor de las 11:00 horas de ayer en la casa marcada con el 397 de la calle Borrados, en la colonia Las Teresitas, después de tener una pelea amorosa con su novia. 
  • A la llegada de paramédicos el joven aún se encontraba con vida, no fue sino hasta el traslado que el joven pereció.

Tres detenidos con mariguana

La Procuraduría General de la República, a través del agente del Ministerio Público de la Federación adscrito a la Delegación en Campeche, con el apoyo de la Policía Federal y elementos de la Policía Estatal Preventiva, aseguró a tres personas y marihuana derivado de un cateo en esta ciudad capital.

Con base en la orden judicial 9/2011, otorgada por el Juzgado Primero de Distrito en el estado, dentro de la averiguación previa AP/PGR/CAMP/COE/049/2011, el Representante Social de la Federación se constituyó en un domicilio del andador Concordia, entre andador Eduardo Mena y calle Manuel López Hernández de la colonia Ciudad Concordia.

En el lugar se logró la detención de tres personas y se aseguraron cinco envoltorios de marihuana con un peso de 21 gramos 700 miligramos.

En consecuencia, los indiciados fueron trasladados ante el Fiscal Federal para rendir su declaración ministerial mientras que la droga quedó a disposición para continuar con el desarrollo la averiguación previa y resolver conforme a Derecho.

Se frotaba nerviosa las manos y repetía “no va a ser, no va a ser”


Desde lejos una mujer observaba con angustia el automóvil donde tres agentes municipales quedaron sin vida, porque sospechaba que uno de ellos era su esposo.

Se frotaba nerviosa las manos y repetía “no va a ser, no va a ser”, mientras una amiga intentaba tranquilizarla. Ella regresaba de su trabajo en una rutera, pero se bajó cuando desde la unidad de transporte público vio el auto donde su marido regularmente era llevado por otros agentes a su casa.

En ese vehículo yacían 3 cuerpos. Finalmente se confirmó que uno era Joaquín Avendaño Pineda, de 39 años, su esposo.

El oficial fue ejecutado ayer en compañía de otros dos elementos adscritos al sector Cuauhtémoc, identificados como Vidal Zatarain Valdez y Gabriel Avitia. Antes, en el lapso de una hora que le pareció eterna, la mujer había suplicado una y otra vez a infinidad de policías que le dijeran los nombres de los agentes muertos.

Pero la ignoraban. “No, señora, todavía no sabemos… además los dejaron todos desfigurados”, le dijo con indiferencia un municipal que resguardaba la escena del crimen. “¿Es que por qué no me habla por teléfono?”, cuestionó a su amiga y luego tratando de calmarse ella misma preguntó a un oficial que si creía que pudiera haber alguien vivo arriba del automóvil.

La mujer relató que ella regresaba del trabajo en la ruta, pero se bajó cuando vio el automóvil verde Chevrolet Impala en el que le daban “ride” a su esposo, pues hace un mes les robaron el carro afuera de su casa.

Pasó más de una hora esperando alguna noticia, pero de pronto ya no aguantó más y entró al acordonamiento para insistirles a un grupo de agentes de la Policía Municipal que le dijeran si era o no su marido, pero rápidamente la sacaron.

“Estése tranquila m’ija, ahorita le dicen”, le dijo una oficial, pero la mujer comenzó a llorar, pues temía lo peor. Minutos después, un mando policiaco habló con ella y le confirmó el fallecimiento de su esposo.

Les dispararon 120 veces El ataque se perpetró faltando 10 minutos para las 4 de la tarde en el cruce de avenida De las Torres y Palacio de Mitla.

Los tres agentes habían finalizado su turno y viajaban de norte a sur sobre la primera calle en mención, cuando fueron emboscados por los tripulantes de una camioneta gris, tipo Cherokee, y un vehículo compacto, desde los cuales les dispararon al menos 120 veces con armas AK-47.

Ya sin control, el automóvil sin placas, Chevrolet Impala 2004, que tripulaban los oficiales, avanzó unos 300 metros hasta impactarse contra un muro de contención de una torre de la Comisión Federal de Electricidad.

Sobre el automotor destrozado por el impacto quedaron los cadáveres de los tres agentes que aún iban uniformados.

Aunque hasta anoche la Secretaría de Seguridad Pública no revelaba oficialmente los nombres, reiteró por medio del área de Comunicación Social que las familias de los fallecidos recibirán el apoyo administrativo de la corporación, pues los elementos murieron mientras regresaban del trabajo.

Mujer queda herida Durante el ataque, una mujer ajena a los hechos que caminaba sobre el camellón, fue alcanzada por un proyectil de arma 7.62×39 milímetros que la hirió en la espalda.

Asustada por la lluvia de disparos, corrió lesionada y bañada en sangre hasta su casa ubicada a unas cuadras del lugar.

Al sentirse segura llamó al 066, por lo que paramédicos de la Cruz Verde le dieron los primeros auxilios y la llevaron a un hospital del Seguro Social, donde fue internada.

Su salud fue reportado como estable.

Con este triple crimen suman 23 los elementos de la Policía Municipal que han sido asesinados en lo que va de 2011 y cuatro durante el presente mes, pues apenas el jueves pasado victimaron a Mario Martín Favela Portillo, coordinador del Distrito Aldama.

Detienen en Tabasco a Luis Felipe López Hernández


Chetumal, Quintana Roo

En el marco del Convenio de Colaboración Interprocuradurias de Justicia del país, agentes de la Policía Judicial del Estado de Quintana Roo con base a la causa penal 263/2010 del Juzgado Segundo Penal de Primera Instancia cumplieron orden de aprehensión a Luis Felipe López Hernández de 18 años de edad por el delito de estupro y sustracción de menores de edad o que no tenga la capacidad de comprender el significado del hecho en agravio de una menor de 15 años de edad.

El agente del Ministerio Público destacado en Nicolás Bravo, Othón P. Blanco informó que con fecha 15 de julio del año en curso la mamá de la menor de 15 años de edad (j.b.r.h), presentó una denuncia por la desaparición de su hija del poblado Morocoy poco después de haber ido a la iglesia, sospechando que el ahora aprehendido Luis Felipe López Hernández era quien se la había llevado.

Derivado de ello, el representante social inició la averiguación previa NIC- 49-2011 en la que giró oficio de investigación a elementos de la PJE quienes se abocaron al caso, lo que permitió establecer que el presunto responsable se encontraba en el estado de Tabasco, por lo que vía oficio se pidió colaboración a las autoridades de la PGJ del estado de Tabasco.

De esa manera y, una vez que se tuvo la confirmación que en dicha entidad se encontraba el referido, agentes de la PJE de Quintana Roo acudieron a dicha entidad para aprehender y trasladar a esta ciudad capital a Luis Felipe López Hernández a quien con base a un mandamiento judicial condujeron al CERESO dejándole a disposición del Juzgado Segundo Penal de Primera Instancia para el trámite legal correspondiente.


Recordemos que hace casi dos meses... 

 Chetumal, Quintana Roo

Samuel Caamal Luego de cinco días de no dar con el paradero de la menor de 14 años J. B. R. H. en la comunidad de Morocoy, ubicada en el sur del estado, la Procuraduría General de la República (PGR), a través del agente del Ministerio Público de la Federación, inició una averiguación previa contra Luis Felipe López Hernández por estos hechos de carácter delictivo.

Por ello es que se ha mencionado que existe un operativo donde se realizará “la cacería” de dicho personaje, donde también se ha solicitado el apoyo de las autoridades de Belice para detectar el paradero de la menor que presuntamente está en compañía de Luís Felipe López. 

De acuerdo con el expediente AP/PGR/QROO/CHET/141/2011-I, una menor de 14 años de edad salió de su domicilio en la localidad de Morocoy del municipio capitalino, el pasado 14 de julio, rumbo a la Iglesia con una bolsa que contenía un cambio de ropa, y después ya no pudo ser localizada por sus familiares. Debido a esta situación, el agente del Ministerio Publico de la Federación comenzó la citada indagatoria para dar inicio a las investigaciones correspondientes que lleven al paradero de la menor, quien se presume está en compañía de Luis Felipe López Hernández. 

 Como se recodará fue interpuesta una denuncia ante el Ministerio Público del Fuero Común (MPFC) con sede en Nicolás Bravo, clasificada con número de Expediente AC-NIC-04-5/2011. Las investigaciones apuntan a que Luis Felipe Hernández, de 24 años de edad, sedujo a la menor J. B. R. H. y mediante engaños se la llevó del poblado. Los familiares del mencionado insisten en no saber lo que ocurrió.

El pasado jueves a las 16:00 horas, “Guadalupe”, prima del presunto corruptor, acudió a casa de la desparecida a buscarle para ir a la Iglesia de Morocoy, cuando su hermano “Aldo” fue por ella a las 19:00 horas le dijeron que no se había presentado a la ceremonia religiosa. 

 La familia de la menor se dio a la búsqueda infructuosa durante varias horas hasta que después de la media noche acudió a casa de Luis Felipe Hernández, quien vive con sus tíos, donde negaron que estuviera.

Con la amenaza de recurrir a la Procuraduría General de Justicia en el Estado (PGJE), “Guadalupe” indicó que “Luis Felipe Hernández era novio de J. B. R. H. y ella se quiso ir con él”. Los padres de la menor, Rafael Rojas Barrera y Delia Hernández, así como amigos cercanos, han intentado comunicarse con ella pero ésta no responde a su celular, inclusive ofrecen recompensa económica a quien dé informes sobre su paradero. El temor de la familia aumenta por los antecedentes de quien se presume se llevó a su hija, toda vez que radicaba con sus padres en Estados Unidos, pero estuvo preso en dicho país por problemas con la justicia. Al obtener su libertad, Luis Felipe López fue enviado por sus padres a Morocoy, donde vive con sus tíos, pero constantemente enfrenta problemas por su actitud pandillera.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Fallece recluso de un ataque al miocardio

Chetumal, Quintana Roo

El agente del Ministerio Público reportó que derivado de una llamada telefónica recibida anoche por parte de elementos de la Policía Judicial del Estado PJE tuvo conocimiento de una persona fallecida en el Hospital General de esta ciudad capital.

Al acudir al área de urgencias del nosocomio, como parte de sus diligencias se enteró que el occiso de nombre Hilario Zamora Vázquez de aproximadamente 63 años de edad, era un recluso trasladado del CERESO de esta ciudad para su atención médica después de haberse caído al parecer de su litera dentro del penal.

En ese orden dijo el cadáver lo encontró sobre una camilla en posición decúbito dorsal cubierto con una sábana.

El médico de turno Isidro Amador Castillo al respecto del caso informó que esta persona había ingresado aproximadamente a las 22:33 minutos de anoche llevado por personal del Centro de Readaptación Social para su atención médica, sin embargo cuando arribó ya no contaba con signos vitales.

El representante social destacó que una vez terminadas sus diligencias en el nosocomio ordenó el levantamiento y traslado del cuerpo al Servicio Médico Forense SEMEFO para la realización de la necropsia de ley la que determinó que la causa del fallecimiento obedeció a un infarto agudo masivo al miocardio.

Este hecho quedó asentado en el Acta Circunstanciada AC- 583/9-2011.

Motociclista atropellado en el tramo Cafetal-Majahual

Chetumal, Quintana Roo 

La Procuraduría General de Justicia del Estado informó que aproximadamente a las 11:30 horas de ayer agentes de la Policía Judicial del Estado PJE tuvieron conocimiento de una persona del sexo masculino lesionada en el kilómetro 45 de la carretera Cafetal-Mahahual, Othón P. Blanco al parecer producto de un derrape de motocicleta.

Con base a ello acudieron al sitio en donde entrevistaron a quien dijo llamarse José Ricardo Cahuich Morales, de 21 años de edad y ser empleado de una empresa denominada “Natural Light”.

Con relación al suceso dijo momentos antes del percance circulaba abordó de su motocicleta cuando fue impactado en la parte posterior por un vehículo no identificado, hecho que motivó cayera al pavimento.

Del caso tomó conocimiento el agente del Ministerio Público destacado en Mahahual, en tanto el parte médico reveló que tras el percance el lesionado presentó fractura en la clavícula izquierda y escoriaciones en diversas partes del cuerpo.

Ya son mil 300 infantes y jóvenes víctimas del narcotráfico

México, Distrito Federal 

El defensor de los derechos humanos denunció que ha solicitado información al gobierno federal, pero hasta el momento no ha tenido respuesta, y no se cuenta con información pública de ninguno de los mil 300 infantes y jóvenes asesinados.

De hecho, aclaró, la cifra citada está por debajo de lo que pudiera ser, ya que sólo es producto de lo que ha logrado documentar dicha organización.

Según los reportes de la Procuraduría General de la República y de la Secretaría de la Defensa Nacional, hay 4 mil 44 niños vinculados con el crimen organizado.

Esto es alarmante, porque “la gran pregunta es qué ha dejado de hacer la institucionalidad para atender la infancia en México, que ha permitido que esos menores sean narcoexplotados en este momento”.

Entrevistado en el contexto del primer Encuentro Regional de Indicadores Sobre Infancia y Adolescencia, Pérez García puntualizó que Chihuahua, único estado en el país que no tiene Ley de Protección a la Niñez, registra una tasa de homicidios de jóvenes de entre 15 y 17 años cinco veces mayor a la media nacional, lo cual es una expresión de que la violencia armada se ha focalizado en los menores de edad.

Aunque la situación de la niñez ya era crítica, con el incremento de la violencia “se ha colapsado la institucionalidad” que atendía de alguna forma a segmentos de la población infantil, agregó.

Desatados instintos asesinos

Pedro Martínez
Revista Saltillo

Se le habían acabado las fuerzas; ya no podía seguir luchando para tratar de zafar los apretados cintos de piel que ataban sus manos y pies, mucho menos, expulsar un grito para quitarse la prenda que lo había enmudecido, por eso, entre el fuego que lo consumía, dio su último suspiro… Era inevitable; en el domicilio marcado con el 871, de la calle De la Fuente, de la Zona Centro, un intenso olor a “carne asada” salía de su interior, no era más que el resultado de una terrible muerte en manos de una mujer embarazada. 


UNA EXTRAÑA EN LA CASA 

Por la muerte de Enrique fue por el delito de homicidio calificado con ventaja y traición. Por la muerte de María fue por homicidio calificado con brutal ferocidad. 

Todos los días, Yesenia Ramírez Cruz, de 21 años, salía con dirección a la casa de la señora María de la Luz Ramos Carreón, mejor conocida como “Doña Lucha”, para realizar la tradicional limpieza en cada uno de los cuartos del 871 de De la Fuente. 

Era una actividad cotidiana que le daba algunos pesos para sobrevivir y así aportar algo al hogar, en donde vivía feliz con su esposo e hijo. 

De hecho, Yesenia, que se decidió apodarla “La Sirvienta”, pasaba por un momento de felicidad, pues estaba viviendo el cuarto mes de embarazo. 

Al principio, como lo asegura en su declaración, todo circulaba de manera regular, de tal manera que acudía con gusto por las tardes a limpiar la casa, pero un día, sin imaginar que ese momento cambiaría el rumbo de su vida, sucedió lo menos inesperado. 

Mientras limpiaba por debajo de la mesa vieja de madera que se encontraba en el primer cuarto, Yesenia sintió un leve golpeteo en sus glúteos, era Enrique Gerardo Sánchez Ramos, el hijo de “Doña Lucha”, quien de manera intempestiva quiso saciar sus actos más viles. 

La limpieza se había convertido en un martirio, los intensos acosos sexuales que recibía de parte de Enrique eran de todos los días; las ansias asesinas estaban por salir de su, ya cansado, corazón y de su pensar a punto de estallar. 


MENTE CRIMINAL 

Era un día como cualquier otro, de aquellos que la cotidianidad hace repetir las mismas cosas del anterior; se levantó, preparó a su hijo, alistó el almuerzo y esperó a que dieran las 16:00 horas para acudir a la casa de “Doña Lucha”. 

Un poco despeinada, con el cabello a los hombros y con una blusa azul de tirantes, acompañada de unos jeans color azul, Yesenia se dirigió al 871 para iniciar con su día laboral. 

“Llegué y pregunté por la señora María de la Luz, pero su hijo Enrique me dijo que no estaba, cuando a la fuerza me agarró y me metió a la casa, fue cuando en uno de los cuartos, en donde estaba una computadora, empezó todo”, expresó en su declaración a la que tuvo acceso Zócalo Saltillo. 

En un remolino de fuerzas, Yesenia, como podía intentaba no caer en las tentaciones de Enrique, ya que la brutal fuerza que emanaba de su desquiciada manera de empaparse de los más bajos instintos, movían cada vez más su mente criminal. 

“Quería tener relaciones sexuales conmigo a la fuerza; yo no podía defenderme bien porque estaba embarazada”, argumentó en ese entonces. 

A punta de golpes, Enrique la llevó hasta el cuarto en donde estaba su recámara; limpia, sin un pedazo de suciedad, como si estuviera lista para cometer uno de los actos más crueles que han pasado en Saltillo. 

“En ese rato el señor Enrique me llevó aventando hasta el cuarto en donde estaba su recámara, aventándome a la cama, me abrió mis piernas y me penetró”, contó en una de sus declaraciones. 

Por su mente pasaba algo que jamás imaginó que sucedería: matar a su patrón y llevarlo hasta el infierno por haberla violado y, lo más penoso, dormir al lado de su esposo sin poder contarle, era eso lo que la estaba matando. 

“Después me dijo que quería hacerme el amor de nueva cuenta porque no se había saciado, la verdad no quería, pero no tenía de otra”, indicó. 


LIMPIEZA FATAL 

Pensó en una limpieza de esas que acaban con el alma y matan el espíritu, por eso no dudó ni un solo segundo en tomar la decisión más certera de su vida: terminar de tajo con el sufrimiento que mantenía en la cama del señor Enrique. 

Yesenia todavía no podía asimilar lo que su patrón le pedía sin pena alguna, era algo que ni siquiera con su esposo había hecho y, mucho menos, había pasado por su cabeza. 

“Me pidió que lo amarrara con unos cintos que estaban en la cama y le amarré primero la mano izquierda con un cinto de color café. 

Luego la mano derecha con una bufanda roja con azul”, mencionó, “después los pies con unos cintos de piel". 

"También le puse unos pants al parecer de color gris en la boca”. 

Con los pantalones ya por debajo de sus partes íntimas, Enrique esperaba desesperado que su “sirvienta” se subiera y le realizara la limpieza que esperaba ansioso, pero para su infortunio, su madre entró. 

Era “Doña Lucha”, quien sorprendida no podía creer la posición en la que se encontraba su hijo; amarrado de pies, manos y, para rematar, con unos pants que le impedían decir una palabra. 

“La señora María entró y luego agarró un martillo de una mesa, queriéndome dar un golpe, pero al tratar de pegarme con el martillo lo esquivé, aventándola al suelo, para después quebrarse la madera”, explicó. 

Así y con las ganas de salvar a su hijo, trató de desatarle los pies, lo cual lo logró, pero sin medir su necesidad de acabar con lo que había empezado, Yesenia tomó el martillo y la golpeó en la cabeza en repetidas ocasiones. 

Un charco de sangre fue la primera escena de terror, después al ver forcejear a la persona que minutos antes había acabado con su dignidad, tomó un sable y comenzó a cortar en pedacitos una de sus extremidades. 

“Me fui hacia el cuarto en donde estaba una computadora, pero alcancé a ver en la tele que iban a ser las 4:30 de la tarde, para eso también decidí robarme unos aparatos, mismos que los guardé en una bolsa de plástico, así hice la limpieza”, contó. 


SIN RASTRO 

Yesenia, no imaginaba como iba a salir de aquel fatal suceso, pues todavía Enrique y “Doña Lucha” estaban con vida, pidiendo entre suspiros la clemencia de su captora. 

Un sudor frío comenzó a caer de su rostro, como si la voz del mismo diablo empezara a susurrar por su oído y le ordenara que no dejara con vida a la madre y al hijo. 

Y así fue, salió de la casa y fue en busca de un líquido que la llevara a la completa destrucción de dos seres humanos que estaban luchando por sobrevivir a los fuertes golpes y “tajazos” que minutos antes les había dado. 

Yesenia no quería dejar rastro alguno de lo que ahí ocurrió, por eso al encontrar el combustible que buscó por varios minutos, regresó para rociarlos y dominada por sus instintos asesinos les prendió fuego. 

“Huele a yerba quemada, no sienten”, fueron las palabras que dijo Yesenia a su suegra y cuñada cuando llegó a su casa ubicada en la calle de Ateneo 908, de la Zona Centro, después de haber quemado todavía con vida a madre e hijo y de haber vendido los artículos que robó por 70 pesos en una casa de empeño.

Niega acusación Patricia Karina Hernández Martínez de accidente de marinos


Ciudad de México

La mujer señalada como probable responsable del accidente ocurrido el martes en Insurgentes Norte, en el cual murieron cinco personas entre ellas cuatro infantes de Marina, rechazó haber sido la culpable del percance.

Autoridades de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) confirmaron que agentes ministeriales se trasladaron en la noche al Hospital de Balbuena para recabar la declaración de la conductora Patricia Karina Hernández Martínez, de 32 años de edad.

En su testimonio, la mujer negó haber cerrado en forma intempestiva el paso al convoy de la Armada que procedía de Veracruz, como lo señalaron las primeras versiones del percance ocurrido en Insurgentes a la altura de Acueducto de Guadalupe.

Hernández Martínez sostuvo en la declaración que ella circulaba con dirección al centro manteniendo su mismo carril, y que fueron los vehículos navales los que se ubicaron detrás de ella, circulando a una alta velocidad, y mostrándole las intermitentes para que se cambiara de carril.

'Fue en ese momento cuando sentí un golpe en mi vehículo, vino el descontrol, y lo siguiente que recuerdo es que ya estaba en el otro sentido, custodiada por uno de los marinos', detalló la mujer quien conducía un vehículo rojo.

Familiares de la lesionada reprobaron los señalamientos que se han hecho públicos responsabilizando a Hernández Martínez del incidente, pese a que una no se ha determinado pericialmente cómo ocurrieron los hechos.


'Desde ayer la policía la tiene custodiada aquí en el hospital como si ya la fueran a detener, ya le tomaron la declaración no sabemos en calidad de qué, y a ella ni siquiera la han dado de alta.

Nos parece injusto el daño público que se ha hecho cuando aún no se escuchan todas las versiones', indicó Leticia Barrera, cuñada de la conductora. La PGJDF continúa con la integración de la averiguación previa iniciada por este accidente, que al momento ha dejado como saldo cuatro marinos y un civil muertos.

Se esperan aún los resultados de los peritajes practicados en materia de tránsito vehicular, mecánica de hechos y fotografía.

Hasta la mañana de este miércoles, Patricia Karina Hernández Martínez permanecía hospitalizada y con collarín por una lesión cervical.

Notimez
ngc